MINDFULNESS Y EDUCACIÓN

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A lo largo de este artículo veremos qué es MINDFULNESS, el papel que está teniendo actualmente en la educación, las evidencias científicas que existen hasta el momento sobre su empleo, cómo practicarlo, cómo enseñarlo y los beneficios que produce.

El concepto mindfulness ha sido traducido en español como ‘atención plena’ o ‘presencia mental’. Hace treinta años empezaron a emplearse técnicas de esta disciplina tanto en Psicología como en Medicina y también,  aunque desde hace menos tiempo, empezó a investigarse su aplicación en el mundo educativo.

En Occidente tiene una trayectoria corta; sin embargo, 2 500 años de antigüedad avalan estas enseñanzas,  puesto que proceden en su esencia  de la psicología budista.

Jon Kabat-Zinn, referente mundial en la materia por haber introducido esta práctica en el tratamiento del dolor crónico, del estrés  y de los problemas físicos y psicológicos, definía así MIndfulness:

“Prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar.”

Guy Armstrong, por su parte, dice que Mindfulness es  “saber lo que estás experimentando mientras lo estás experimentando.

Simón[1] lo ha definido como “la capacidad humana universal y básica, que consiste en la posibilidad de ser conscientes de los contenidos de la mente momento a momento”.

Este tipo de práctica se entrena a través de la meditación, técnica utilizada en las culturas orientales para desarrollar la consciencia por medio del control de la mente.

“Disfruta vigilando, cuidando tu propia mente, sácate a ti mismo del camino de la miseria, como se hace con el elefante que se ha metido en el barro.” Dhammapada 23:8.

En un mundo como el actual, donde la dispersión, la marabunta de información que tenemos que procesar a diario, los miles de estímulos que nuestros sentidos reciben en décimas de segundo y la dispersión mental que todo esto conlleva,  se hace necesario practicar el silencio, un silencio mental, sensorial e informativo, que nos haga volver a nuestra verdadera esencia humana.

Es posible desarrollar las habilidades para lograr tranquilizarnos, desestresarnos  y pacificarnos para mejorar nuestra calidad de vida y,  en el ámbito educativo, para enseñar mejor. Estas habilidades dependen del desarrollo de la propia consciencia o mindfulness. La consciencia es imprescindible. Ser conscientes supone percatarnos o advertir lo que ocurre dentro y fuera de nosotros. Ser conscientes nos hace responsables de nuestros actos y desautomatiza nuestro comportamiento.

La práctica de la meditación puede llevarnos a tener experiencias que desbloquean y despiertan los grandes valores humanos universales, además del desarrollo de la consciencia; la usamos como técnica de concentración y atención plena en un objeto que nos haga detener voluntariamente el discurso mental permanente que nos acompaña sin proponérnoslo.

 

¿Qué evidencias científicas hay sobre Mindfulness?

Cada vez hay más evidencias científicas que demuestran y avalan los efectos positivos de la meditación.

Emma Seppälä, científica investigadora y miembro honorario del centro de Investigación de Mentes Saludables de la Universidad de Wisconsin-Madison (sus áreas de especialización son la psicología de la salud, el bienestar y la resiliencia), ha examinado el impacto de la meditación sobre la felicidad, la conexión social y la compasión. 10-razones-científico-para-comenzar-a-meditar-infographiaEn alguno de sus artículos, ha recogido los beneficios  más importantes del hábito de meditar, adjuntando uno o varios enlaces a investigaciones recientes que aportan datos sobre los beneficios que aportan la meditación.

La mayoría de las investigaciones han demostrado los beneficios y el impacto que tiene la práctica de Mindfulness en cuatro grandes apartados:

  • Efecto en la salud y el bienestar, tanto físico como psicológico.
  • Efecto en el ámbito atencional y neuro-cognitivo.
  • Efecto emocional y afectivo.
  • Efecto en la empatía y la compasión, la capacidad de conexión y la creación de vínculos

En la actualidad se publican más de 400 artículos científicos al año sobre los efectos de la práctica de Mindfulness.

El Mindfulness ayuda, pues, a mejorar la concentración y a percibir los beneficios de la práctica. Está demostrado que mejora el estrés en los trabajadores, pacientes con cáncer, depresión, ansiedad o dolor crónico. También ayuda a las personas a incrementar su bienestar psico-emocional y a tener mayor satisfacción y felicidad.

 

¿Qué papel juega el Mindfulness  en la educación?

Con un entrenamiento para jóvenes, niños y niñas, se trabajan estrategias de atención y concentración que repercuten en un mejor rendimiento académico y psicológico.

Lo que se pretende con estos programas de entrenamiento en Mindfulness, mediante prácticas de meditación, es  que los estudiantes consigan  un estado de consciencia y calma mental que les ayude a conocerse mejor, autorregulando su conducta para así alcanzar mayor bienestar y felicidad. En palabras de Dan Siegel, se trata de:

“Ser capaces de reflexionar sobre nuestro propio mundo interior es un elemento básico de las habilidades y del conocimiento que fomenta el bienestar y la vida con sentido. Asentar las bases de la función reflexiva mediante la práctica del Mindfulness sería una inversión educativa inteligente y duradera en la prevención en materia de bienestar fisiológico, mental y emocional. Los jóvenes que cuentan con habilidades reflexivas bien desarrolladas y con un cerebro ejercitado en el Mindfulness están preparados para mostrar mayor flexibilidad en contextos nuevos y para establecer relaciones interpersonales más satisfactorias, que reforzarán su sensación de bienestar y de flexibilidad a medida que crezcan.”

Linda Lantieri es internacionalmente conocida como experta en aprendizaje social y emocional y el cuidado de la vida interior de los maestros y los niños. Actualmente es directora y fundadora del Programa de Resiliencia Interior (IRP), cuya misión es cultivar la vida interior de los estudiantes, los docentes y las escuelas mediante la integración del aprendizaje social y emocional con la práctica contemplativa. Lantieri afirma que en el campo de la neurociencia se está descubriendo la importancia de enseñar a los jóvenes a entrenar su propio cerebro: “Son las habilidades que los niños y los jóvenes tienen, con nuestra ayuda, de enfocar su atención y calmar sus cuerpos”.

Mucha gente denomina a estas actividades como ejercicios contemplativos.  Cuando entrenamos la mente para estar tranquilos y relajados, entonces somos capaces de manejar mejor el estrés.

“La respiración consciente nos permite ver con claridad que el abuso, las amenazas y el dolor que tuvimos que soportar en el pasado no están sucediendo ahora y que podemos permanecer a salvo en el presente. Al respirar conscientemente, sabemos que los acontecimientos que se desarrollan en esas películas mentales no son reales, y el mero hecho de recordarlo desactiva su poder para dirigirnos.” Thich Nhat Hanh

mindfulness

Richard J. Davidson, neurocientífico de renombre y uno de los principales expertos del mundo sobre el impacto de las prácticas contemplativas en el cerebro, como la meditación, es el fundador del Centro para la Investigación de las Mentes Saludables en el Centro Waisman de la Universidad de Wisconsin-Madison. Él es quizás más conocido por su trabajo pionero en el estudio de las emociones y el cerebro. Su libro La vida emocional de su cerebro, coescrito con la conocida escritora de ciencia y editora Sharon Begley, presenta un nuevo modelo para comprender nuestras emociones -sus orígenes, su poder y su maleabilidad.  La obra destaca seis estilos básicos emocionales, cada uno basado en la evidencia neurocientífica, que definen nuestra personalidad: resiliencia, perspectivas, la intuición social, la autoconciencia, la sensibilidad al contexto y la atención. También explica  la capacidad del cerebro para cambiar con estrategias y programas.

Como he dicho anteriormente, la manera de llevar a cabo estas prácticas con nuestros docentes y con nuestro alumnado  es a través de programas de entrenamiento basados en el desarrollo de la consciencia, con la meditación como herramienta fundamental.

“Sólo un educador consciente puede educar de forma consciente”

meditación

En el contexto de la docencia caben destacar los siguientes programas en castellano: MIndfulness para enseñar y aprender: estrategias prácticas para maestros y educadores, de Deborah Schoeberlein y Suki Sheth; Inteligencia emocional y juvenil: ejercicios para cultivar la fortaleza interior en niños y jóvenes, de Linda Lantieri y Daniel Goleman; Tranquilos y atentos como una rana, de Eline Snel; El poder del aprendizaje consciente, de Ellen Langer; Padres conscientes hijos felices, de Jon Kabat-Zinn; y Ser padres conscientes: un mayor conocimiento de nosotros mismos contribuye a un desarrollo integral de nuestros hijos, de Daniel J. Siegel y Mary Hartzell.

En nuestro país, cabe destacar el programa TREVA (Técnicas de Relajación y Vivencia aplicadas al aula), desarrollado por Luis López Gonzálezm en el que Mindfulness aparece como una de las unidades didácticas. Por otra parte, detacamos también Aulas Felices (Arguís, Bolsas, Hernández y Salvador, 2010) que es un programa educativo basado en la psicología positiva y dirigido a alumnado desde Infantil a Secundaría.

Finalmente, señalaré el trabajo “Integrando el aprendizaje cooperativo y la atención plena (mindfulness) en el desarrollo de las competencias” (Montoya, Mañas; Gil, Herrada y Franco, 2012) en donde se proponen diferentes tipos de integración (teórica, metodológica y experimental) entre el Mindfulness y el aprendizaje cooperativo.

Como colofón, sirvan estas palabras de Viktor Frankl:

“Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio descansa nuestra capacidad de elegir la respuesta. Y, en esa respuesta, se asientan nuestra libertad y nuestro crecimiento”

Fabiola Rivilla Campos

Asesora de Secundaria, ámbito cívico-social

[1] Mindfulness y Neurobiología, Revista de Psicoterapia, XVII (66-67) 2007: 5-30.

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1 Comment

  1. Yolanda Egea

    Gracias por las referencias de tus programas. Son de mucho interés.
    Realmente si le dedicamos un poquito cada día en clase al estado “Mindfulness” se pueden conseguir mayores resultados en el alumnado. Todos nos relajamos y oxigenamos el cuerpo y mente, tanto peques como mayores.
    Saludos.

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